"Puede
ocurrir que, a pesar de nuestra buena voluntad y de la ayuda que
tratamos sinceramente de aportar, recibamos a cambio una actitud de
descontento u hostilidad.
Entonces corremos el riesgo de entrar en
el engranaje de la agresividad, y de decirnos que nunca más ayudaremos a
aquél que responde así a nuestra generosidad.
Para no ir en contra de la compasión, es necesario que entendamos bien que es lo que ocurre en esta situación.
Aquél que a pesar de nuestra intención positiva, manifiesta hostilidad hacia nosotros, no lo hace libremente.
Se halla bajo la influencia de la ignorancia, del karma, y de las
emociones conflictivas que, de momento, le impiden actuar de otra
manera. Aunque tengamos la impresión de que podría actuar diferente, no
tiene elección.
Comprender esta ausencia de libertad del otro, cuando se muestra agresivo, impedirá qué, en respuesta, le rechacemos.
Al contrario, sentiremos hacia él todavía más compasión y desearemos
que, si no podemos ayudarle ahora, lo podamos hacer en el futuro.
"Chenresig" claves para la meditación en la divinidad
M.V. Bokar Rinpoché, Ediciones
Chabsel.